Una experiencia donde alta cocina, música envolvente y grandes vinos convergen para despertar una experiencia que trasciende los sentidos
CVNE fundada en 1879 en Haro, Rioja, la histórica bodega ha consolidado un legado donde la tradición convive con una visión contemporánea del vino. Hoy, bajo el liderazgo de la quinta generación familiar, la firma fortalece una filosofía de autenticidad, excelencia y profundo respeto por el terroir.
Con más de 145 años de historia, CVNE reúne ocho bodegas en algunas de las denominaciones de origen más relevantes de España, entre ellas Rioja, Ribera del Duero, Penedès, Valdeorras y Rías Baixas. Su portafolio transita con naturalidad desde etiquetas de gran consumo como Cune Crianza, hasta referencias icónicas de reconocimiento internacional como CVNE Imperial, Real de Asúa y Monopole.

Ese espíritu evolucionado siendo precisamente el hilo conductor de una exclusiva experiencia creada para demostrar que el vino también puede disfrutarse desde la espontaneidad, la cercanía y el placer sin protocolos.
Un selecto grupo de invitados se reune para vivir una tarde donde cada copa encuentra en la gastronomía su mejor expresión. Más que una cata tradicional, la propuesta invita a descubrir en propia mano la transformación de la gastronomía que une en la percepción del vino como una harmonía revelando nuevos matices, texturas y contrastes en cada etiqueta.
La curaduría gastronómica corre a cargo del reconocido productor musical, mercadólogo, crítico y apasionado de la gastronomía Arturo López Gavito, quien diseña un recorrido culinario pensado para dialogar con los vinos de la casa. La cocina, centrada en mariscos frescos de gran calidad, bien representada por Kun Products, logra una ejecución impecable donde cada plato permite que el vino figure con identidad propia.
La bienvenida marca el tono relajado de la jornada con mimosas elaboradas a partir de Cune Cava, una entrada fresca y que da inicio a la magnífica tarde. Consecutivamente Monopole acompaña a los ostiones estilo Louisiana, siendo una combinación que emociona en su perfil expresivo y balanceado.

Uno de los momentos más celebrados llega con Bela Rosado, es uno de los lanzamientos más recientes de la marca en México. Su carácter fresco y amable encuentra un contraste idoneo acompañado de camarones a las brasas con piña que armoniza los sentidos entre notas frutales y matices ahumados que sorprende gratamente a los asistentes.
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La experiencia continua con Val Do Galir Mencía junto a una paella de mariscos, una alianza que resalta en profundidad, estructura y una notable persistencia en boca. Para el cierre, Cune Reserva acompañado de un postre de peras ahumadas al vino tinto Crianza, nos recuerda que los grandes vinos también encuentran en lo dulce un terreno fascinante para expresarse.
Durante la tarde, Karina Núñez comparte la visión que impulsa hoy a la compañía:
“Queremos romper con la idea de que el vino es complicado o exclusivo. El vino es para disfrutarse con amigos, en distintos momentos y sin necesidad de formalidades. Es parte de la vida.”
Con esta experiencia, CVNE confirma que las grandes casas también saben reinventarse. Porque cuando la tradición se combina con sensibilidad contemporánea, el resultado no solo honra la historia: también conquista el presente.
La magnifica tarde ha sido acompañado con una set list que el mismo productor ha diseñado para que la experiencia sea única.
@cvnemx
cvne.com
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