Conoce las etiquetas de Dominio do Bibei y viaja hasta la Ribeira Sacra
En el noroeste de España, donde los cañones se abren paso entre laderas imposibles y los viñedos desafían la gravedad, se encuentra uno de los paisajes vitivinícolas más sobrecogedores de Europa: la Ribeira Sacra. Esta región, que abarca el norte de la provincia de Orense y el sur de Lugo, se extiende a lo largo de las dos orillas del río Sil y por el Miño hasta Portomarín. En este entorno dramático y profundamente espiritual nace Dominio do Bibei.

El término “sacra” proviene de sácrata, en alusión a la extraordinaria concentración de ermitas y monasterios fundados en la región desde el siglo XV. No es casual que el vino aquí tenga una dimensión casi contemplativa. Dominio do Bibei surge en 2002 por iniciativa de un grupo de personas originarias de este terruño que, tras recorrer otros caminos, regresaron para interpretar y transmitir la esencia de su tierra.
Más de veinte vendimias han consolidado un proyecto que apuesta por producciones limitadas, trabajo minucioso y una filosofía casi familiar. Aquí el vino no se impone al paisaje: lo traduce.
El paisaje como identidad
El carácter de estos vinos nace del entorno. Los suelos, la vegetación autóctona, la altitud, la orientación y el régimen hídrico definen su personalidad. El clima es atlántico de transición, con marcados contrastes estacionales: precipitaciones cercanas a los 700 mm concentradas en invierno y primavera, veranos y otoños más secos, y una notable amplitud térmica entre el día y la noche. Septiembre, mes de vendimia, suele ser impredecible.
En las laderas del río Bibei conviven castaños, robles, lavanda y manzanilla, configurando un ecosistema que aporta complejidad y equilibrio natural al viñedo. La sostenibilidad no es discurso, es práctica: se busca que la planta se autorregule en su ciclo vital, priorizando la observación sobre la intervención.

Cuando el equipo se estableció en la zona, encontró un viñedo aparentemente desordenado en cuanto a variedades. Frente a la tendencia de centrarse exclusivamente en la Mencía, decidieron respetar el legado vitícola y apostar por ensamblajes de variedades autóctonas, honrando la visión de los antiguos viticultores.
“Intentamos aprender a hacer vinos que interpreten la personalidad de nuestro viñedo y transmitan su identidad”, comentan desde la bodega.
La experiencia
La sommelier Mirelle Riviello, de Importaciones Cantabria, presentó cinco etiquetas de la casa en una cata de lanzamiento centrada en la expresión del terruño. La experiencia se llevó a cabo en El Trujal, el nuevo proyecto del chef Pablo San Román en Polanco, una propuesta mediterránea de raíces andaluzas donde el aceite de oliva es protagonista.
Como introducción de la experiencia, las Berenjenas fritas con miel y cazón adobado (bienmesabe), con ajo, vinagre y aceite de oliva.
El maridaje fue con el vino Lalume 2022, blanco de guarda elaborado principalmente con Treixadura (86%), acompañado de Albariño (8%), Godello (4%) y pequeñas proporciones de Caiño Blanco, Loureira y Torrontés (2%). Un vino de textura envolvente y profundidad aromática que equilibra dulzor, salinidad y acidez.

De Segundo tiempo, Huevos rotos con chanquetes, una preparación delicada pero bien armonizada con el vino Lapola 2022, ensamblaje dominado por Godello (86%), junto con Albariño (7%), Doña Blanca (6%) y Treixadura (1%). Un blanco de guarda con tensión, estructura y una expresión mineral marcada.
Como tercer tiempo, Arroz Calasparra con presa ibérica de bellota. El acompañante fue el vino Lalama 2021, tinto de guarda con predominancia de Mencía (85%), complementada por Brancellao, Mouratón y Sousón (13%), además de un toque de Alicante Bouschet (2%). Frescura, fruta roja y profundidad estructural en equilibrio.
El plato fuerte no se hizo esperar, Rabo de toro con verduras asadas, en maridaje del vino Lacima 2020, tinto de guarda compuesto por Mencía (72%), Mouratón (14%), Brancellao (9%) y pequeñas proporciones de Alicante Bouschet y Sousón (5%). Complejo, vertical y elegante.
Finalmente un Chocolate amargo con naranjas confitadas y aceite de oliva extra virgen, acompañado por el vino Dominio do Bibei 2020, tinto de guarda dominado por Brancellao (95%), con ensamblaje de Mouratón y Grao Negro. Un vino de enorme sutileza, estructura fina y persistencia notable.
Más que una cata, la experiencia es una declaración autentica de sabores, el vino como reflejo fiel del paisaje, la tradición como punto de partida y la compañía como destino.
📍El Trujal
Av. Isaac Newton 88, Polanco, CDMX
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@mell.sommelier
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