{"id":63629,"date":"2025-09-05T03:49:17","date_gmt":"2025-09-05T03:49:17","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/?p=63629"},"modified":"2025-12-03T03:08:12","modified_gmt":"2025-12-03T03:08:12","slug":"dulces-mexicanos-identidad-y-tradicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/2025\/09\/05\/dulces-mexicanos-identidad-y-tradicion\/","title":{"rendered":"Dulces mexicanos: identidad y tradici\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><strong>\u270d\ud83c\udffb: Andr\u00e9s Ram\u00edrez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><em>Desde hormigas mieleras, hasta tamarindo enchilados. Los dulces en M\u00e9xico son el claro ejemplo de la fusi\u00f3n cultural y el disfrute que nos caracteriza<\/em><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mucho antes de que el az\u00facar llegara a Am\u00e9rica, ya exist\u00eda un gusto por lo dulce. Existe un mito que cuenta que, en la \u00e9poca prehisp\u00e1nica, los ni\u00f1os se com\u00edan unas hormigas que transportaban n\u00e9ctar en su abdomen. Estas eran conocidas como necuazcatl, o hormigas mieleras, y creen que fueron los primeros dulces mexicanos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Dulce antiguo<\/em><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, la miel era un alimento de suma importancia en el continente; ya fuera sola, mezclada con alg\u00fan alimento como el amaranto o el panal asado, siempre estaba presente en la dieta de las diferentes culturas. En estos tiempos, el dulce se obten\u00eda por medios naturales; adem\u00e1s de la miel, tambi\u00e9n consum\u00edan la penca de maguey cocida, que al morderla extra\u00edan sus jugos dulces.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1280\" height=\"854\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/bees-326337_1280.jpg\" alt=\"miel\" class=\"wp-image-63630\" srcset=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/bees-326337_1280.jpg 1280w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/bees-326337_1280-450x300.jpg 450w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/bees-326337_1280-700x467.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la llegada de los espa\u00f1oles a Am\u00e9rica, llegaron un sinf\u00edn de productos completamente nuevos para los locales. Uno de estos fue la ca\u00f1a de az\u00facar, la cual marc\u00f3 un punto de quiebre, dejando de ser algo lujoso para convertirse en algo cotidiano.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Te puede interesar: <a href=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/2025\/08\/02\/detras-del-cacao-del-mundo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" title=\"Detr\u00e1s del cacao del mundo&nbsp;\">Detr\u00e1s del cacao del mundo&nbsp;<\/a><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los sabores cambiaron, las preparaciones se transformaron y la forma de percibir los alimentos nunca volvi\u00f3 a ser igual. El az\u00facar abri\u00f3 un camino que dio paso a una nueva tradici\u00f3n que fusiona las ra\u00edces prehisp\u00e1nicas con la esencia occidental, dando inicio a un verdadero mestizaje culinario.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Dulces conventuales<\/em><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez que los plant\u00edos de ca\u00f1a se establecieron en la Nueva Espa\u00f1a, los conventos empezaron a emplear el az\u00facar como un ingrediente m\u00e1s de su cocina. Los conventos de Santa Clara y San Bernardo se convirtieron en una referencia, haciendo creaciones aut\u00e9nticas e innovadoras para su \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"1280\" height=\"854\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/pexels-carbell-sarfo-533879811-33740520.jpg\" alt=\"Ca\u00f1a de az\u00facar\" class=\"wp-image-63632\" srcset=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/pexels-carbell-sarfo-533879811-33740520.jpg 1280w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/pexels-carbell-sarfo-533879811-33740520-450x300.jpg 450w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/pexels-carbell-sarfo-533879811-33740520-700x467.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las monjas experimentaban con ingredientes locales y occidentales, creando recetas \u00fanicas que se convirtieron en emblemas para nuestro pa\u00eds. Puebla destac\u00f3 por la sofisticaci\u00f3n y variedad de dulces conventuales. Estos se ofrec\u00edan en fiestas, como regalo, en ceremonias religiosas o en forma de figuritas para festividades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"395\" height=\"277\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/convento-santa-clara.jpg\" alt=\"Convento Santa Clara\" class=\"wp-image-63634\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Convento Santa Clara<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada dulce guarda una historia y tiene su propia personalidad, con sabores que van desde lo cremoso y suave hasta lo \u00e1cido y picante. Aqu\u00ed te contamos de algunos que tienes que probar, si a\u00fan no lo has hecho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Jamoncillo<\/strong><br>Es dulce y cremoso; podr\u00eda recordar un poco al dulce de leche, sin embargo, este es firme y tiene notas a vainilla. Al momento de morderlo, sentir\u00e1s c\u00f3mo se deshace en tu boca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cocadas<\/strong><br>Depende de d\u00f3nde las comas, su textura puede ser crujiente o suave. Tienen un sabor cremoso que recuerda a la mantequilla. El sabor a coco es imprescindible, llenando tus sentidos de gusto tropical.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Alegr\u00edas<\/strong><br>Con origen desde la \u00e9poca prehisp\u00e1nica, estas tambi\u00e9n son consideradas el primer dulce mexicano. Son ligeras y crujientes, con un sabor intenso a miel, pero sin ser empalagosas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Tamarindos<\/strong><br>Probablemente el dulce m\u00e1s representativo de M\u00e9xico; este es \u00e1cido, dulce y picante. Es una explosi\u00f3n de sabores en tu boca, donde podr\u00e1s probar la pulpa de la fruta, el picor del chile y un toque salado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1280\" height=\"853\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/pexels-vanesa-ayala-94961-15365722.jpg\" alt=\"Variedad de dulces mexicanos\" class=\"wp-image-63633\" srcset=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/pexels-vanesa-ayala-94961-15365722.jpg 1280w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/pexels-vanesa-ayala-94961-15365722-450x300.jpg 450w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/pexels-vanesa-ayala-94961-15365722-700x466.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Variedad de dulces mexicanos<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Palanquetas<\/strong><br>Duras, crujientes y muy simples, pero deliciosas. Estas solo tienen dos ingredientes: cacahuates y az\u00facar. La magia est\u00e1 en el dorado del caramelo y el tostado del cacahuate, dos detalles que cambian por completo la experiencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Borrachitos<\/strong><br>Su textura es una mezcla entre esponjosa y h\u00fameda. Combinan el dulzor del az\u00facar que los cubre con un toque de licor, dejando un tenue calor en la boca. Una experiencia diferente que te remontar\u00e1 a una fiesta.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Te puede interesar: <a href=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/2024\/08\/06\/los-recetarios-mas-antiguos-para-entender-la-cocina-mexicana\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" title=\"Los recetarios m\u00e1s antiguos para entender la cocina mexicana\">Los recetarios m\u00e1s antiguos para entender la cocina mexicana<\/a><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los dulces mexicanos van m\u00e1s all\u00e1 de una simple receta; representan memoria, identidad y celebraci\u00f3n. Tienen un simbolismo cultural muy importante, estando presentes en ofrendas, ferias, fiestas patronales y bodas, acompa\u00f1\u00e1ndonos en los momentos importantes de la vida. Cada uno guarda una historia en su sabor y representa la herencia de nuestros antepasados. Los dulces mexicanos nos recuerdan que nuestra identidad tambi\u00e9n se saborea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde hormigas mieleras, hasta tamarindo enchilados. 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