{"id":62889,"date":"2025-04-06T23:18:43","date_gmt":"2025-04-06T23:18:43","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/?p=62889"},"modified":"2025-04-11T23:02:35","modified_gmt":"2025-04-11T23:02:35","slug":"una-historia-con-domecq","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/2025\/04\/06\/una-historia-con-domecq\/","title":{"rendered":"Una historia con Domecq"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><em>Renacer tras una pausa no es tarea f\u00e1cil, pero hay quien ha logrado que Domecq, esta emblem\u00e1tica bodega mexicana, retome el camino y vuelva con fuerza al ruedo<\/em><\/h2>\n\n\n\n<p>A casi una d\u00e9cada de haber recuperado su relevancia en M\u00e9xico, Casa Domecq vive una nueva etapa bajo la mirada del en\u00f3logo Alberto Verdeja, quien habla de los retos recientes y del futuro de esta hist\u00f3rica casa vin\u00edcola.<\/p>\n\n\n\n<p>El rumbo cambi\u00f3 entre 2016 y 2017, cuando pas\u00f3 a formar parte del grupo espa\u00f1ol Gonz\u00e1lez Byass. A partir de entonces, inici\u00f3 una nueva etapa centrada en rescatar y fortalecer su vocaci\u00f3n vitivin\u00edcola.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"910\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Verdeja.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-62893\" srcset=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Verdeja.jpg 1000w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Verdeja-450x410.jpg 450w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Verdeja-700x637.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Al frente del proyecto, Verdeja tiene como consigna apostar por la calidad y la sustentabilidad. Hoy, Casa Domecq trabaja con m\u00e1s de 120 hect\u00e1reas de vi\u00f1edos propiedad de productores externos, pero bajo una supervisi\u00f3n t\u00e9cnica estricta.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los desarrollos m\u00e1s recientes es el cultivo de Pinot Noir en el Valle de Ojos Negros, una regi\u00f3n m\u00e1s fresca que ofrece condiciones \u00f3ptimas para esta variedad. Para evitar los da\u00f1os por heladas, las vides se plantan en laderas, donde la uva puede madurar sin contratiempos. La cosecha experimental de 2024 ser\u00e1 clave para definir su permanencia en el portafolio de la bodega. Adem\u00e1s, en esta zona el acceso al agua no representa una limitante, lo que refuerza su viabilidad a largo plazo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"667\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Domecq-Vasijas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-62890\" srcset=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Domecq-Vasijas.jpg 1000w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Domecq-Vasijas-450x300.jpg 450w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Domecq-Vasijas-700x467.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La bodega tambi\u00e9n ha incorporado procesos amigables con el medio ambiente, como el uso de paneles solares que actualmente generan el 60% de la energ\u00eda utilizada. El 100% del agua se trata y se reincorpora a un pozo de filtraci\u00f3n, evitando su desecho, y los residuos de las uvas se transforman en composta.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro proyecto destacado es el uso de vasijas hist\u00f3ricas: 10 piezas provenientes de La Mancha que alguna vez formaron parte de un museo y que ahora est\u00e1n activamente en uso. Siete de ellas tienen una capacidad de 1,300 litros y tres de 600 litros. Estas vasijas permiten elaborar tanto vinos tintos como blancos sin que los taninos del primero afecten la producci\u00f3n del segundo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"665\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Domecq2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-62892\" srcset=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Domecq2.png 1000w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Domecq2-450x299.png 450w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Domecq2-700x466.png 700w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Un legado desde 1972<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Fundada en 1972, Casa Domecq comenz\u00f3 su historia en el vino con una clara inspiraci\u00f3n en los grandes tintos de Espa\u00f1a y Francia. As\u00ed naci\u00f3, en 1976, Chateau Domecq Tinto, un vino que originalmente buscaba replicar esos estilos europeos. Sin embargo, con el paso del tiempo, la bodega fue adaptando su perfil a las particularidades del Valle de Guadalupe, consolidando una identidad propia.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre sus principales variedades tintas se encuentran Cabernet Sauvignon, Merlot y Nebbiolo, utilizadas en etiquetas emblem\u00e1ticas como Chateau Domecq y Reserva Magna.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Te podr\u00eda interesar: <a href=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/2022\/12\/22\/bodegas-domecq-medio-siglo-pilar-mexicano\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" title=\"\">Bodegas Domecq: medio siglo como pilar mexicano<\/a><\/h2>\n\n\n\n<p>En su l\u00ednea de blancos, Chateau Domecq Blanco destaca por su ensamblaje de Chardonnay y Viognier, cultivadas tambi\u00e9n en el Valle de Guadalupe. Esta combinaci\u00f3n ofrece frescura, estructura y una complejidad arom\u00e1tica elegante.<\/p>\n\n\n\n<p>Debido a su relevancia, esta etiqueta ha sido adoptada como vino de la casa en centros de consumo como Campomar, donde incluso se presenta con un dise\u00f1o espec\u00edfico para sus sucursales.<\/p>\n\n\n\n<p>Casa Domecq, de la mano de Alberto Verdeja, contin\u00faa consolidando su lugar en la escena del vino mexicano, demostrando que tradici\u00f3n e innovaci\u00f3n pueden caminar juntas.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Renacer tras una pausa no es tarea f\u00e1cil, pero hay quien ha logrado que Domecq, esta emblem\u00e1tica bodega mexicana, retome el camino y vuelva con fuerza al ruedo<\/p>\n","protected":false},"author":25,"featured_media":62891,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[139],"tags":[2198,214],"class_list":["post-62889","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vinos","tag-alberto-verdeja","tag-domecq"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62889","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/25"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62889"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62889\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":62894,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62889\/revisions\/62894"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/62891"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62889"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62889"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62889"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}