{"id":61772,"date":"2024-09-19T20:45:09","date_gmt":"2024-09-19T20:45:09","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/?p=61772"},"modified":"2024-09-24T20:53:57","modified_gmt":"2024-09-24T20:53:57","slug":"la-fiebre-del-vino-espumoso-natural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/2024\/09\/19\/la-fiebre-del-vino-espumoso-natural\/","title":{"rendered":"La fiebre del vino espumoso natural\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-small-font-size\"><strong>\u270d\ufe0f: Michelle Carlin<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><em>Pet-nat, o p\u00e9tillant naturel (franc\u00e9s para &#8220;naturalmente espumoso&#8221;), es el fen\u00f3meno del vino espumoso natural que est\u00e1 arrasando en las tiendas de vino, picnics y bares de vino en el mundo.\u00a0<\/em><\/h2>\n\n\n\n<p>Sin conservantes, coloridos, r\u00fasticos y un poco extravagantes, los vinos pet-nat veraniegos est\u00e1n aqu\u00ed para quedarse.<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00e9t-nat es el m\u00e9todo original de los vinos espumosos, tambi\u00e9n conocido como m\u00e9todo ancestral. Se origin\u00f3 en el siglo XVI en Limoux, Francia, mucho antes que los ahora famosos espumosos como el champagne.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Te podr\u00eda interesar: <a href=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/2024\/09\/17\/maridaje-de-vinos-y-asados\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" title=\"\">Maridaje: de vinos y asados\u00a0<\/a><\/h2>\n\n\n\n<p>En efecto, mucho antes de que se produjeran las burbujas que hoy conocemos, los vinos se encontraban con el mismo problema cada primavera: con la subida de las temperaturas tambi\u00e9n se calentaban las bodegas que almacenaban los vinos de la cosecha anterior; a medida que la temperatura sub\u00eda, las levaduras que hab\u00edan entrado en un periodo de inactividad durante el invierno volv\u00edan a activarse y consum\u00edan cualquier az\u00facar residual que quedara en los vinos despu\u00e9s de la primera fermentaci\u00f3n (primaria). Estas condiciones creaban una cantidad excesiva de CO2 (di\u00f3xido de carbono) como subproducto, lo que generaba burbujas en el vino.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"665\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/pet-nat-vino.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-61775\" srcset=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/pet-nat-vino.jpg 1000w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/pet-nat-vino-450x299.jpg 450w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/pet-nat-vino-700x466.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En ese momento, esta cualidad se consideraba indeseable (\u00a1porque muchas botellas explotaban debido al aumento de la presi\u00f3n dentro de ellas, ya que no eran envases estandarizados!). Para evitar este riesgo se desarroll\u00f3 el proceso m\u00e1s refinado de la<em> m\u00e9thode traditionelle<\/em>, que implica una segunda fermentaci\u00f3n controlada en botella. As\u00ed fue, en resumidas cuentas, como llegamos al champagne.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de a\u00f1os de prueba y error, hoy en d\u00eda los enologos tienen mucho m\u00e1s control sobre el proceso del m\u00e9todo ancestral y han encontrado la clave para hacer estos vinos m\u00e1s consistentes (y menos explosivos) para beber. El secreto para hacer un buen espumoso natural radica en el momento.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Te podr\u00eda interesar: <a href=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/2024\/08\/09\/descubre-alella-la-tierra-de-blancos-catalanes\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" title=\"\">Descubre Alella, la tierra de blancos catalanes<\/a><\/h2>\n\n\n\n<p>Durante la fermentaci\u00f3n hay una ventana de tiempo perfecta, y es entonces cuando hay que embotellar un p\u00e9t-nat: cuando la levadura ha consumido la mayor parte, pero no todo el az\u00facar en el jugo de uva. En este punto, todos en la bodega deben estar listos para embotellar. Si comienzan a hacerlo demasiado pronto, podr\u00edan tener demasiada burbuja en la botella y resultar en esos ejemplares que al servirlos se desbordan por la presi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Si embotellan demasiado tarde, no habr\u00e1 suficiente az\u00facar para producir el CO2, y terminaremos con un flat nat o un p\u00e9t not. As\u00ed que, como ver\u00e1s, es una carrera entre el en\u00f3logo y la levadura para lograr el equilibrio.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"665\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/pet-nat-vino.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-61775\" srcset=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/pet-nat-vino.jpg 1000w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/pet-nat-vino-450x299.jpg 450w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/pet-nat-vino-700x466.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La belleza del p\u00e9t-nat es que puede saber a casi cualquier cosa. A diferencia de otras formas de espumoso, puedes hacer p\u00e9t-nat de cualquier variedad de uva, por lo que todo el espectro de perfiles gustativos est\u00e1 disponible para quienes son curiosos y desean experimentar.<\/p>\n\n\n\n<p>El estilo de vino en s\u00ed tambi\u00e9n tiene un perfil de sabor particular, es com\u00fan encontrar notas similares a una sidra de manzana seca o incluso kombucha. Esta acidez, cuando es bien desarrollada por el en\u00f3logo, proporciona un gran contrapunto a la fruta dulce y el az\u00facar que queda en el vino.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed tienes algunos consejos profesionales para disfrutar el maravilloso mundo de estos fascinantes espumosos:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>S\u00edrvelo bien fr\u00edo<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Enfriar bien tu p\u00e9t-nat antes de abrirlo ayudar\u00e1 a evitar que haga espuma al abrirlo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>B\u00e9belo joven<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>El estilo de vino est\u00e1 destinado a ser abierto joven. Recuerda que se trata de un vino vivo, as\u00ed que entre m\u00e1s tiempo lo guardes, m\u00e1s cambiar\u00e1 en la botella y puede que no sea el mismo del que te enamoraste cuando lo compraste por primera vez.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Te podr\u00eda interesar: <a href=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-admin\/post.php?post=61193&amp;action=edit\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" title=\"\">Rosados en Tendencia<\/a><\/h2>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Un vino para beber, no para pensar<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Estos vinos est\u00e1n destinados a ser abiertos mientras son j\u00f3venes y frescos, y est\u00e1n hechos para compartirlos con amigos, preferiblemente bajo el sol. Si quieres una experiencia de degustaci\u00f3n intelectual, hay grandes estilos de vinos espumosos de otros rincones del mundo, como cavas, franciacortas o champagne. El p\u00e9t-nat es para disfrutar y divertirse con la experiencia que tiene que ofrecernos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pet-nat, o p\u00e9tillant naturel (franc\u00e9s para &#8220;naturalmente espumoso&#8221;), es el fen\u00f3meno del vino espumoso natural que est\u00e1 arrasando en las tiendas de vino, picnics y bares de vino en el mundo.\u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":61774,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[139],"tags":[780,5996],"class_list":["post-61772","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vinos","tag-vino","tag-wine-101"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61772","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61772"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61772\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":61776,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61772\/revisions\/61776"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/61774"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61772"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61772"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61772"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}