{"id":61522,"date":"2024-08-22T23:47:35","date_gmt":"2024-08-22T23:47:35","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/?p=61522"},"modified":"2024-08-22T23:47:39","modified_gmt":"2024-08-22T23:47:39","slug":"lagoalgo-y-el-camino-de-la-granja-a-la-mesa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/2024\/08\/22\/lagoalgo-y-el-camino-de-la-granja-a-la-mesa\/","title":{"rendered":"LagoAlgo y el camino de la granja a la mesa"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><em>El dise\u00f1o, el arte y la gastronom\u00eda directa del campo se re\u00fanen en LagoAlgo. Te contamos sobre este sitio en Chapultepec<\/em><\/h2>\n\n\n\n<p>En un mundo donde la desconexi\u00f3n entre el campo y la ciudad se hace cada vez m\u00e1s evidente, surge LagoAlgo, un restaurante que busca cerrar esa brecha con su cocina fresca. Desde sus inicios, este proyecto ha tenido una misi\u00f3n clara: acercar lo rural a lo urbano, demostrando que ambos mundos deben coexistir para complementarse.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"1333\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Restaurante4A\u00a9FernandoMarroquin.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-61525\" srcset=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Restaurante4A\u00a9FernandoMarroquin.jpg 1000w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Restaurante4A\u00a9FernandoMarroquin-450x600.jpg 450w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Restaurante4A\u00a9FernandoMarroquin-700x933.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>LagoAlgo no es solo un restaurante; es un manifiesto que invita a reflexionar sobre el origen de lo que consumimos. Inspirado en la visi\u00f3n de su fundadora, Micaela Miguel,  este centro que tambi\u00e9n alberga exposiciones art\u00edsticas, actividades abiertas al p\u00fablico y eventos especiales, propone un modelo culinario que sigue el camino de la granja a la mesa. <\/p>\n\n\n\n<p>Este enfoque no solo desaf\u00eda las pr\u00e1cticas de consumo aceleradas actuales, sino que tambi\u00e9n promueve una conexi\u00f3n m\u00e1s profunda con la tierra y quienes la trabajan. Conectar con los alimentos nunca ha sido m\u00e1s necesario, pues vivimos en una ciudad que nos mantiene al l\u00edmite cada d\u00eda, y justo en medio de la CDMX, frente al lago mayor de Chapultepec, se encuentra este refugio del caos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Te podr\u00eda interesar: <a href=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-admin\/post.php?post=61392&amp;action=edit\">Bomboti Cocina: arte, dise\u00f1o, productos locales y abarrotes en Polanco<\/a><\/h2>\n\n\n\n<p>El compromiso se refleja en cada detalle. El restaurante ha optado por colaborar con proveedores locales, reconociendo la importancia de apoyar a las comunidades rurales y resaltar los ritmos naturales de la producci\u00f3n agr\u00edcola. Productores de Teotihuac\u00e1n, Xochilimco y Huasca proporcionan prote\u00ednas animales de ranchos de pastoreo responsable y hortalizas cultivadas sin agrot\u00f3xicos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"667\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Restaurante2A\u00aeAlejandroRamirezOrozco.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-61526\" srcset=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Restaurante2A\u00aeAlejandroRamirezOrozco.jpg 1000w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Restaurante2A\u00aeAlejandroRamirezOrozco-450x300.jpg 450w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Restaurante2A\u00aeAlejandroRamirezOrozco-700x467.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Aunque esta filosof\u00eda no est\u00e1 exenta de desaf\u00edos, pues la temporalidad de los alimentos implica aceptar que no siempre habr\u00e1 los mismos sabores, el equipo del restaurante est\u00e1 consiente que hay que priorizar la autenticidad y la sostenibilidad por encima de la facilidad y la conveniencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a la tranquilidad del bosque de Chapultepec, LagoAlgo, presenta una oportunidad para reconectar con las ra\u00edces de los componentes del plato. A trav\u00e9s de su men\u00fa cambiante se valoran los ingredientes locales y se honra la tradici\u00f3n agr\u00edcola que nuestro territorio ha tenido en el pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que, detr\u00e1s de su pescado en salsa zhug con hoja santa o el fresco carpaccio de betabel rostizado, est\u00e1 la invitaci\u00f3n a unirse a un movimiento que celebra la riqueza de la tierra y la necesidad de preservar nuestra conexi\u00f3n con ella mediante la comida, algo que se agradece en la vida que llevamos hoy en d\u00eda. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El dise\u00f1o, el arte y la gastronom\u00eda directa del campo se re\u00fanen en LagoAlgo. 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