{"id":61229,"date":"2024-07-22T02:52:22","date_gmt":"2024-07-22T02:52:22","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/?p=61229"},"modified":"2024-07-23T02:53:24","modified_gmt":"2024-07-23T02:53:24","slug":"el-pasado-el-presente-y-el-futuro-del-vino-de-baja-california-son-las-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/2024\/07\/22\/el-pasado-el-presente-y-el-futuro-del-vino-de-baja-california-son-las-mujeres\/","title":{"rendered":"El pasado, el presente y el futuro del vino de Baja California, son las mujeres"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-small-font-size\"><strong>\u270d\ufe0f: Keiko Nishikawa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><em>Keiko Nishikawa nos cuenta el importante papel de las mujeres en el vino mexicano y de sus labores en Baja California<\/em><\/h2>\n\n\n\n<p>Pareciera que somos una industria nueva. Pareciera que el vino mexicano empez\u00f3 hace apenas relativamente poco; unos 30, 20 o 15 a\u00f1os. La realidad es que el vino de Baja California, donde se produce el 75 por ciento del vino mexicano, comenz\u00f3 a elaborarse en el siglo XVII con la llegada de los misioneros. Sin embargo, en los a\u00f1os recientes la industria ha crecido, se ha establecido y se ha fortalecido. Esto tiene muchas razones, la primera y m\u00e1s evidente es el surgimiento de nuevas vin\u00edcolas en la regi\u00f3n, m\u00e1s plantaci\u00f3n de vi\u00f1edos y m\u00e1s etiquetas producidas, esto ha provocado naturalmente un incremento en el mercado: se ha vuelto <em>cool<\/em> tomar vino mexicano. Sin duda, el que ahora sean 16 (casi 17) estados que est\u00e1n produciendo vino en el pa\u00eds, incrementa la oferta y por lo tanto, tras mucho esfuerzo por parte de las empresas y sus cadenas de valor, la demanda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero del pa\u00eds hablaremos en otras columnas, en estas primeras me dedicar\u00e9 a Baja California, porque de aqu\u00ed soy y aqu\u00ed vivo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1181\" height=\"784\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Web_EC97_Tendencias_Presente-pasado-y-futuro-del-vino-en-Baja-California_ok-shutterstock_710600812.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-61232\" srcset=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Web_EC97_Tendencias_Presente-pasado-y-futuro-del-vino-en-Baja-California_ok-shutterstock_710600812.jpg 1181w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Web_EC97_Tendencias_Presente-pasado-y-futuro-del-vino-en-Baja-California_ok-shutterstock_710600812-450x299.jpg 450w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Web_EC97_Tendencias_Presente-pasado-y-futuro-del-vino-en-Baja-California_ok-shutterstock_710600812-700x465.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 1181px) 100vw, 1181px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Pareciera tambi\u00e9n que las mujeres tenemos poco tiempo trabajando en la industria y formando parte de ella. La realidad es que hemos sido parte de la producci\u00f3n desde sus or\u00edgenes, trabajando en el campo, la comercializaci\u00f3n y, aunque somos pocas, en las relaciones p\u00fablicas. Como todas las industrias del pa\u00eds y del mundo, la vitivin\u00edcola ha sido una dominada por hombres. Pero eso no quiere decir que no hubiera mujeres que fueron fundamentales para su formaci\u00f3n y su crecimiento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Te podr\u00eda interesar: <a href=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/2023\/08\/09\/tres-actividades-disfrutar-las-fiestas-la-vendimia-en-baja-california\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" title=\"\">Tres actividades para disfrutar las Fiestas de la Vendimia en Baja California<\/a><\/h2>\n\n\n\n<p>Por eso, este texto es un homenaje en varias entregas a las mujeres del vino de Baja California, y aunque hablar\u00e9 solo de algunas, todas han dejado su huella en la industria y en nuestros valles bajacalifornianos. Imposible entender el vino que hoy da prestigio a la regi\u00f3n sin el esfuerzo y talento de muchos a\u00f1os de tantas mujeres como Natalia Badan, Laura Zamora e Ivette Vaillard, de quienes les hablar\u00e9 extensamente, pero tambi\u00e9n Tru Miller, Eileen Gregory, Gloria Ramos o Mirna Liceaga, cuyo amor por esta tierra, sus uvas y su gente las ha hecho fundamentales en cualquier historia de nuestra industria, de nuestra tierra.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"1181\" height=\"623\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Web_EC97_Tendencias_Presente-pasado-y-futuro-del-vino-en-Baja-California_ok-shutterstock_560446585.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-61233\" srcset=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Web_EC97_Tendencias_Presente-pasado-y-futuro-del-vino-en-Baja-California_ok-shutterstock_560446585.jpg 1181w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Web_EC97_Tendencias_Presente-pasado-y-futuro-del-vino-en-Baja-California_ok-shutterstock_560446585-450x237.jpg 450w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Web_EC97_Tendencias_Presente-pasado-y-futuro-del-vino-en-Baja-California_ok-shutterstock_560446585-700x369.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 1181px) 100vw, 1181px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El futuro se ilumina con lo que han comenzado a hacer Fernanda Parra y Vero Santiago, y me ilusiona mucho lo que viene con Silvana Pijoan, Violeta Jim\u00e9nez, Nicole Martain, B\u00e1rbara Segura y Sof\u00eda Sarabia, mujeres que, adem\u00e1s de hacer vino, cargan con el peso de su legado familiar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Imposible entender nuestro maravilloso presente vitivin\u00edcola sin mis comadres Lul\u00fa Mart\u00ednez y Kristin Magnussen, y mi talentos\u00edsima socia Cristina Pino; pero tambi\u00e9n las tenaces y perseverantes Claudia Horta, Yolanda Mart\u00ednez, Laura Villareal, Mar\u00eda Ben\u00edtez, Gaby Melchum, Claudia Turrent, Nydia Krauss y Karla Orozco, que dedican su talento, su imaginaci\u00f3n y sus vidas cotidianas a hacer cada vez mejor vino, con las mejores pr\u00e1cticas, cuidando la tierra y a sus trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Te podr\u00eda interesar: <a href=\"https:\/\/revistaelconocedor.nhttps:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/2023\/07\/24\/casa-luna-variedades-inusuales-en-baja-california\/et\/wp-admin\/post.php?post=46582&amp;action=edit\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" title=\"\">Casa Luna: Variedades inusuales en Baja California<\/a><\/h2>\n\n\n\n<p>Hablar\u00e9 por ahora de hacedoras de vino, pero hay mujeres en todos los \u00e1mbitos de la industria y su cadena de valor que son pilares para fortalecer esta regi\u00f3n productora; cocineras como Ismene, Giannina Gavald\u00f3n, Tania Livier, Sheyla Alvarado o Melissa Navarro que con su talento y sensibilidad han logrado poner en alto nuestros vinos en muchas mesas. Tour operadoras como Dora Villarino, Karla M\u00e1rquez, Ver\u00f3nica Ochoa o Mariana Hamman, todas promotoras de un enoturismo respetuoso de su vocaci\u00f3n y producto. Las cuidadoras y protectoras de nuestro entorno y su vegetaci\u00f3n como Paula Pijoan, Jimena R\u00e1bago, Alejandra Cuentas, Elsa Ren\u00e9 Romo, Carmen Dom\u00ednguez, Juniette Berm\u00fadez. Y sin el apoyo a la familia de quienes han formado esta industria: Yolanda Gayoso, Leonora Velasco, Patty Velasco, Ana Lilia Maldonado, Lili Vidal, Laura Emilia Anguiano, ser\u00eda imposible contar cualquier historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Y me quedo corta, muy corta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"1181\" height=\"787\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Web_EC97_Tendencias_Presente-pasado-y-futuro-del-vino-en-Baja-California_ok-shutterstock_2193708807.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-61230\" srcset=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Web_EC97_Tendencias_Presente-pasado-y-futuro-del-vino-en-Baja-California_ok-shutterstock_2193708807.jpg 1181w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Web_EC97_Tendencias_Presente-pasado-y-futuro-del-vino-en-Baja-California_ok-shutterstock_2193708807-450x300.jpg 450w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Web_EC97_Tendencias_Presente-pasado-y-futuro-del-vino-en-Baja-California_ok-shutterstock_2193708807-700x466.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 1181px) 100vw, 1181px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>&nbsp;Y hay una mujer que se cuece aparte, porque pocos saben y han estudiado tanto del vino mexicano como la gran Roc\u00edo Amador, a quien seguramente le dedicar\u00e9 un art\u00edculo completo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya lo han dicho con claridad estudios de la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo: una industria con mujeres en puestos de toma de decisi\u00f3n obtiene mejores resultados y aumenta notablemente su beneficio. En nuestra industria, sin duda, el vino tiene aroma a mujer.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Todas y cada una de estas mujeres han enriquecido la industria y me han aportado inspiraci\u00f3n, sororidad, amistad, apoyo, amor, risas, experiencia, esperanza y talento. Todas est\u00e1n aqu\u00ed conmigo, empujando a la industria hacia un futuro m\u00e1s equitativo, con el piso m\u00e1s parejo y con la balanza estable. Como siempre lo he dicho, el d\u00eda que dejemos de hablar de esto porque sea irrelevante, ser\u00e1 la victoria m\u00e1s grande para las mujeres.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Keiko Nishikawa nos cuenta el importante papel de las mujeres en el vino mexicano y de sus labores en Baja California<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":61231,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-61229","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61229","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61229"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61229\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":61234,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61229\/revisions\/61234"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/61231"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61229"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61229"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61229"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}