{"id":48069,"date":"2023-10-19T17:21:53","date_gmt":"2023-10-19T23:21:53","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaelconocedor.com\/?p=48069"},"modified":"2023-12-07T05:39:06","modified_gmt":"2023-12-07T05:39:06","slug":"las-bondades-del-mate","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/2023\/10\/19\/las-bondades-del-mate\/","title":{"rendered":"Las bondades del mate"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><em>Caf\u00e9, t\u00e9, chocolate, agua\u2026 hay muchas bebidas que forman parte de las culturas del mundo pero en distintos pa\u00edses de Sudam\u00e9rica, el mate va m\u00e1s all\u00e1<\/em><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hablar de mate es remitirnos al encuentro de dos mundos, a tradiciones, convivencias y rituales; esta bebida no representa&nbsp;solamente&nbsp;el inicio de un buen d\u00eda, con ella muestras afecto y haces que los otros formen parte de un momento especial, adem\u00e1s, con cada sorbo el cuerpo se llena de diversos nutrientes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed quiero contarte de las bondades del mate, esta infusi\u00f3n descubierta por los guaran\u00edes y que se ha vuelto imprescindible en pa\u00edses como Argentina, Paraguay, Uruguay, Brasil y algunas zonas de Chile y Bolivia.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/mate-yerba.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-48072\" width=\"500\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Un ritual centenario<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace cientos de a\u00f1os, en el noreste de lo que hoy es Argentina, habitaron los guaran\u00edes, esta comunidad fue la primera en consumir las hojas de un arbusto cuyo nombre cient\u00edfico es&nbsp;<em>Ilex Paraguarensis Saint Hilaine,&nbsp;<\/em>y a la que coloquialmente conocemos como yerba mate.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por aquellos ayeres, la manera de elaborarlo era muy distinta a la de hoy en d\u00eda. Lo primero que hac\u00edan era masticar las hojas para filtrar, entre los dientes, el l\u00edquido que\u00a0\u00a0sal\u00eda de ellas y despu\u00e9s hac\u00edan una infusi\u00f3n en fr\u00edo. Hasta este punto todav\u00eda no la llamaban mate, este nombre se dio tiempo despu\u00e9s cuando comenzaron a servir la bebida en unos cuencos de calabaza -que tambi\u00e9n usaban como vajilla- a los que los quichua denominaron \u201cmati\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><strong>Te podr\u00eda interesar:\u00a0<\/strong><a href=\"https:\/\/revistaelconocedor.com\/arte-y-vino-conoce-la-nueva-edicion-de-la-caja-edicion-limitada-de-gran-ricardo\/\" data-type=\"post\" data-id=\"48004\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Arte y vino: Conoce la nueva edici\u00f3n de la caja edici\u00f3n limitada de Gran Ricardo<\/a><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este cuenco lo iban pasando de mano en mano y con la llegada de los jesuitas espa\u00f1oles, comenzaron a modificar el proceso de elaboraci\u00f3n, aunque compartir el mate de esa forma no cambi\u00f3 mucho en terrenos argentinos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Actualmente, la yerba mate debe someterse a calor para perder humedad, fijar la clorofila que posee y concentrar sus propiedades. Despu\u00e9s se seca a altas temperaturas, se pasa por la primera molienda, la cual reposa entre 6 y 15 meses, hasta que dan el molido final para poder comercializarla.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Las virtudes de su elaboraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Preparar una infusi\u00f3n de mate es comenzar un ritual, es otorgar ese respeto y amor hacia la bebida. Lo primero que se debe hacer es tener los utensilios adecuados: guampa o mate (recipiente con forma de calabaza) y bombilla (popote de metal que posee un filtro en la parte inferior para atrapar las hojas y ramas del mate); despu\u00e9s, elegir el tipo de mate preferido es crucial, en este sentido existen aquellos que son dulces, amargos o cocidos, y para darle un twist, en ocasiones se agrega c\u00e1scara de naranja o alguna hierba arom\u00e1tica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para prepararlo, la guampa se llena con agua caliente y las hojas del mate seleccionado, se dejan reposar y despu\u00e9s se utiliza la bombilla para disfrutarlo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/yerba-mate-683x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-48071\" width=\"500\" srcset=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/yerba-mate-683x1024.jpg 683w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/yerba-mate-400x600.jpg 400w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/yerba-mate-768x1152.jpg 768w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/yerba-mate-150x225.jpg 150w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/yerba-mate-600x900.jpg 600w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/yerba-mate.jpg 1000w\" sizes=\"(max-width: 683px) 100vw, 683px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debo decirte que el sabor del mate para nosotros los mexicanos, muchas veces no es tan sencillo de aceptar, ya que es intenso y herbal, sin embargo, una vez que lo adoptas lo amar\u00e1s por siempre. Adem\u00e1s, con cada sorbo provees a tu cuerpo de antioxidantes, potasio, vitaminas, amino\u00e1cidos y adem\u00e1s, de acuerdo con un estudio de Universidad de Illinois en Estados Unidos, aumenta el colesterol bueno y acelera el metabolismo. Todo ello gracias a los estimulantes que posee como la cafe\u00edna, teobromina y teofilina.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><strong>Te podr\u00eda interesar:\u00a0<\/strong><a href=\"https:\/\/revistaelconocedor.com\/5-casas-de-te-en-la-cdmx-una-experiencia-cautivadora-para-los-amantes-de-las-infusiones\/\" data-type=\"post\" data-id=\"46083\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">5 casas de t\u00e9 en la Ciudad de M\u00e9xico: una experiencia cautivadora para los amantes de las infusiones<\/a><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero recordemos que el mate va m\u00e1s all\u00e1 de su historia y preparaci\u00f3n. En distintas partes de Argentina, por ejemplo, todos los d\u00edas se consume mate con amigos y familia, es un momento de respeto desde que se comienza a preparar para disfrutar con los seres queridos; mientras que en Uruguay, es como una extensi\u00f3n del cuerpo, no pueden salir sin \u00e9l.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mate es una bebida \u00fanica, llena de matices, es un brebaje que se comparte, que encierra conversaciones profundas o divertidas, secretos y afecto de todos aquellos que se re\u00fanen alrededor de \u00e9l.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Caf\u00e9, t\u00e9, chocolate, agua\u2026 hay muchas bebidas que forman parte de las culturas del mundo pero en distintos pa\u00edses de Sudam\u00e9rica, el mate va m\u00e1s all\u00e1 Hablar de mate es remitirnos al encuentro de dos mundos, a tradiciones, convivencias y rituales; esta bebida no representa&nbsp;solamente&nbsp;el inicio de un buen d\u00eda, con ella muestras afecto y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":37,"featured_media":57550,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[6044],"class_list":["post-48069","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-bebidas","tag-mate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48069","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/37"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=48069"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48069\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57551,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48069\/revisions\/57551"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/57550"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=48069"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=48069"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=48069"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}