{"id":45940,"date":"2023-06-12T10:32:01","date_gmt":"2023-06-12T16:32:01","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaelconocedor.com\/?p=45940"},"modified":"2023-06-12T10:32:01","modified_gmt":"2023-06-12T16:32:01","slug":"malbec-el-darth-vader-de-las-uvas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/2023\/06\/12\/malbec-el-darth-vader-de-las-uvas\/","title":{"rendered":"Malbec: el Darth Vader de las uvas"},"content":{"rendered":"<h4><strong>Apareci\u00f3 cuando nadie la esperaba, como en la escena en la que DarthVader est\u00e1 al final de un pasillo. <\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Julio Grinberg, sommelier corporativo de Vinoteca<\/em><\/p>\n<p>Mientras algunos soldados escapaban y otros se quedaban atrapados, del otro lado del pasadizo se escuchaba la respiraci\u00f3n mecanizada, profunda y que anticipaba que algo estaba por suceder. Y cuando apenas asimilabas ese momento,<strong> se encend\u00eda un sable de luz rojiza\u2026 lo que sigui\u00f3 marc\u00f3 la vida de muchos.<\/strong><\/p>\n<p>Es por eso que quiero contarte -a manera de s\u00edmil- c\u00f3mo la Malbec, a pesar de tener una historia tan rica y que ha trascendido siglos, reinos, emperadores y guerras, luch\u00f3 por posicionarse.<strong> Al productor le tom\u00f3 d\u00e9cadas comprender que la generosidad de esta uva radicaba en un entorno con m\u00e1s impacto solar,<\/strong> poca humedad y suelos pobres, lo que ayud\u00f3 a que la uva, en su necesidad por subsistir, se las ingeniara para alimentarse, desarrollando as\u00ed vigor, resistencia y fortaleza.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-45943 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Malbec-Darth-Vader-2-600x551.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"551\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>La amenaza fantasma<\/strong><\/h4>\n<p>Fue en Cahors donde naci\u00f3 la Malbec.<strong> En la regi\u00f3n se daban unas uvas tan bien pintadas que los vinos se apodaban \u201clos vinos negros de Cahors\u201d,<\/strong> que eran el complemento perfecto para sus vecinos de Burdeos por su coloraci\u00f3n y consistencia. Una de sus principales seguidoras fue, ni m\u00e1s ni menos, que Leonor de Aquitania, quien presum\u00eda sus vinos a quien se le cruzara. Tambi\u00e9n la salida portuaria de Le Rochelle permitir\u00eda que los vinos de Cahors fueran bien expuestos. Sin embargo, esta sensaci\u00f3n de \u00e9xito dur\u00f3 poco. Supongamos por un momento que la uva tiene sentimientos, as\u00ed que su autoestima estaba por el piso y, como estocada final, sucedieron dos sucesos que aniquilaron esta variedad casi en un 99 %: la filoxera, en 1877, y el Gran Fr\u00edo de 1956.<\/p>\n<p class=\"post-title\" style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/revistaelconocedor.com\/terrazas-los-andes-reinventa-lujo-grand-malbec\/\"><em>Terrazas de los Andes reinventa el lujo con Grand Malbec<\/em><\/a><\/p>\n<p>Continuando en Cahors, unas d\u00e9cadas despu\u00e9s de la intensa helada, <strong>algunos productores decidieron volver a considerar la cepa<\/strong> y, d\u00e1ndole el espacio merecido, lograron notas m\u00e1s especiadas, algo sobrias y tensas al paladar que las sudamericanas.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-45946 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Malbec-Darth-Vader-5-372x600.jpg\" alt=\"\" width=\"372\" height=\"600\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Una nueva esperanza<\/strong><\/h4>\n<p>De manera simult\u00e1nea a la dram\u00e1tica telenovela de la Malbec en Europa, circa 1850, unas cepas de Malbec entremezcladas con plantas bordelesas llegaron a Sudam\u00e9rica de la mano de un viverista, Jorge Amador Pouget, quien inici\u00f3 un sendero de plantaciones experimentales para entender, a trav\u00e9s de la agronom\u00eda, qu\u00e9 plantas y \u00e1rboles se daban mejor en la regi\u00f3n. <strong>Pouget conoci\u00f3 al l\u00edder argentino Domingo Faustino Sarmiento, quien lo invit\u00f3 a realizar pr\u00e1cticas en la provincia Mendoza.<\/strong> Varias uvas ofrecieron resultados positivos, entre ellas la Malbec, que se extendi\u00f3 r\u00e1pidamente por la regi\u00f3n. Sin embargo, su \u00e9xito no estaba nada cerca, ya que en\u00a0aquel entonces los vinos se produc\u00edan por umen.<\/p>\n<p class=\"post-title\" style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/revistaelconocedor.com\/red-schooner-malbec-disfrutar-cortes-sonorenses-argentinos\/\"><em>Red Schooner Malbec, para disfrutar con cortes sonorenses y argentinos<\/em><\/a><\/p>\n<p>Luego de la famosa Campa\u00f1a del Desierto de Argentina, cerca de 1900, <strong>muchos inmigrantes europeos llegaron al pa\u00eds sudamericano y se ubicaron en distintas provincias.<\/strong><\/p>\n<p><strong>As\u00ed, la experiencia vitivin\u00edcola italiana fue asent\u00e1ndose en Mendoza.<\/strong> Entre los reci\u00e9n llegados hubo visionarios que sentaron las bases de ese \u00e9xito hoy en d\u00eda, aunque no fue la Malbec quien lider\u00f3 el crecimiento inicial en la viticultura argentina.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-45945 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Malbec-Darth-Vader-4-600x534.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"534\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>El imperio contraataca<\/strong><\/h4>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo logr\u00f3 esta cepa crecer hasta cubrir m\u00e1s de 40 mil hect\u00e1reas?<\/strong> La respuesta estaba a la vista, pero el riesgo era alto\u2026 la monta\u00f1a -la famosa cordillera andina-, guardaba la soluci\u00f3n. Como dec\u00edan en las clases de geograf\u00eda: cada 100 metros de altura equivalen a un grado menos de temperatura y aire puro y seco, humedad m\u00ednima o nula, insolaci\u00f3n tremenda, horas solares generosas, poca lluvia, tierras pobres y agua de monta\u00f1a: el combo perfecto para una variedad que agradeci\u00f3 el sol.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-45944 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Malbec-Darth-Vader-3-600x335.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"335\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>El despertar de la fuerza<\/strong><\/h4>\n<p>Beber un vino tinto es toda una experiencia, y el <strong>Malbec propone ciertas caracter\u00edsticas distinguidas: un aspecto rojizo profundo con bordes viol\u00e1ceos bien delineados y perfectamente marcados.<\/strong> Sus aromas son amplios, y nunca quedan a deber. Las frutas son intensas, rojizas y negras, as\u00ed como es muy t\u00edpica la nota de las ciruelas jugosas. Luego hay florales como las violetas o las lilas, adem\u00e1s el aspecto especiado es sublime y encantador, pues va ampli\u00e1ndose a medida de la puesta en barrica.<\/p>\n<p>Al paladar es suave: glic\u00e9ridos con dulzor, notas a mermeladas de ciruela, cereza, mientras que la acidez es viva y se entrelaza con el alcohol para redondear de forma amable al paladar. <strong>Sin duda la madera es el aliado perfecto,<\/strong> pues levanta notas de pasas, frutas secas, frutos secos, canela, pimienta y vainilla.<\/p>\n<p><strong>\u00a1Salud y hasta la pr\u00f3xima!<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Apareci\u00f3 cuando nadie la esperaba, como en la escena en la que DarthVader est\u00e1 al final de un pasillo. 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