{"id":45110,"date":"2023-05-01T12:37:44","date_gmt":"2023-05-01T18:37:44","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaelconocedor.com\/?p=45110"},"modified":"2023-05-01T12:37:44","modified_gmt":"2023-05-01T18:37:44","slug":"despertar-la-vid-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/2023\/05\/01\/despertar-la-vid-2\/","title":{"rendered":"El despertar de la vid@"},"content":{"rendered":"<h4><strong>El vino es luz de sol ba\u00f1ada con agua. &#8211; Galileo Galilei<\/strong><\/h4>\n<p><strong>La palabra primavera deriva del lat\u00edn prima, que expresa \u201cprimer\u201d y vera, que significa \u201cverdor\u201d.<\/strong> Es una estaci\u00f3n que es sin\u00f3nimo de despertar, del fin del letargo invernal para muchos seres vivos, entre ellos, la vid. Durante los meses m\u00e1s fr\u00edos, la planta no dispone de hojas, tan solo conserva la parte le\u00f1osa de su estructura, la \u00fanica capaz de soportar el fr\u00edo invierno. Es entre los meses de enero y febrero que el viticultor poda la planta.<\/p>\n<p>En los cortes realizados en la poda, con el incremento de la temperatura propia de la nueva estaci\u00f3n,<strong> la savia empieza a brillar, y a este primer proceso le llamamos \u201clloro\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Posteriormente, entre finales de marzo y principios de abril (en el hemisferio norte y seg\u00fan las particularidades de cada regi\u00f3n), las yemas empiezan a engordar en forma de peque\u00f1as bolas algodonosas que se alternan sobre los sarmientos. <strong>Dichas protuberancias dar\u00e1n paso a los primeros brotes verdes,<\/strong> en el proceso conocido como brotaci\u00f3n o desborre.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-44315 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-despertar-de-la-vid-4-600x400.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"400\" \/><\/p>\n<p><strong>Despu\u00e9s, los brotes crecer\u00e1n, durante los meses de abril y mayo, hasta convertirse en hojas y ramas nuevas completando la foliaci\u00f3n,<\/strong> un proceso vital para que la planta pueda empezar a trabajar a pleno rendimiento. En esta fase se eliminan los brotes excesivos, para asegurar que la superficie foliar sea la exacta para que la planta trabaje de manera \u00f3ptima. Las hojas son las responsables de la transpiraci\u00f3n, la respiraci\u00f3n y la fotos\u00edntesis, de la transformaci\u00f3n de la savia bruta y de la captaci\u00f3n de la energ\u00eda solar, entre otros procesos, por lo que su correcto desarrollo es fundamental para el \u00e9xito de la futura cosecha.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/revistaelconocedor.com\/vino-y-chocolate\/\"><em>Vino y chocolate<\/em><\/a><\/p>\n<p><strong>Finalmente, cuando la primavera est\u00e1 por finalizar y dar paso al verano (finales de mayo, principios de junio), llega la floraci\u00f3n,<\/strong> momento en el que aparecen los embriones de las flores, unos peque\u00f1os botones que se desarrollar\u00e1n hasta convertirse en los granos que formar\u00e1n los racimos.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-44314 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-despertar-de-la-vid-2-600x400.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-despertar-de-la-vid-2-600x400.jpg 600w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-despertar-de-la-vid-2-768x512.jpg 768w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-despertar-de-la-vid-2-150x100.jpg 150w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-despertar-de-la-vid-2.jpg 1000w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p><strong>Del \u00e9xito de esta fase depender\u00e1 tanto el volumen de la cosecha como el comienzo de la vendimia,<\/strong> pues desde el momento de la floraci\u00f3n hasta el de la recolecci\u00f3n, pasar\u00e1n alrededor de 100 d\u00edas.<\/p>\n<p>Todo esto forma parte de un incre\u00edble proceso que apenas empieza con la vid, y que <strong>culminar\u00e1 en un vino maravilloso<\/strong> que disfrutaremos con nuestros m\u00e1s cercanos.<\/p>\n<p><strong>\u00a1Salud!<\/strong><\/p>\n<p>___________________________________________________________<\/p>\n<p><strong>Pilar Mer\u00e9, Sommelier<\/strong><br \/>Comunicaci\u00f3n Integral Especializada: Wine, Food &amp; Lifestyle.<br \/><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/pilar.mere\">@Pilarmere<\/a><br \/><a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/pmere_\/\">@pmere_<\/a><br \/><a href=\"http:\/\/www.pilarmere.com\/\">pilarmere.com<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/revistaelconocedor.com\/de-rituales-y-armonizaciones\/\"><em>De rituales y armonizaciones<\/em><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El vino es luz de sol ba\u00f1ada con agua. &#8211; Galileo Galilei La palabra primavera deriva del lat\u00edn prima, que expresa \u201cprimer\u201d y vera, que significa \u201cverdor\u201d. Es una estaci\u00f3n que es sin\u00f3nimo de despertar, del fin del letargo invernal para muchos seres vivos, entre ellos, la vid. Durante los meses m\u00e1s fr\u00edos, la planta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":55550,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[139],"tags":[5371,1512,5372,778,2913,916],"class_list":["post-45110","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vinos","tag-despertar-de-la-vid","tag-pilar-mere","tag-primavera-en-vinedo","tag-vinedo","tag-vinicultura","tag-vinos"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45110","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45110"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45110\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55550"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45110"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45110"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45110"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}