{"id":42378,"date":"2022-08-26T15:58:14","date_gmt":"2022-08-26T20:58:14","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaelconocedor.com\/?p=42378"},"modified":"2022-08-26T15:58:14","modified_gmt":"2022-08-26T20:58:14","slug":"tiempo-de-vendimia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/2022\/08\/26\/tiempo-de-vendimia\/","title":{"rendered":"Tiempo de vendimia"},"content":{"rendered":"<h4><strong>Este 2022, despu\u00e9s de dos a\u00f1os de no contar las fiestas de la vendimia, regresamos para agradecer las uvas de calidad que nos permitan elaborar vinos.<\/strong><\/h4>\n<p><strong>La uva, considerada en la antig\u00fcedad como un aut\u00e9ntico don de dioses para otorgar a los hombres placer y deleite, ha sido objeto de las mitolog\u00edas de diversas culturas:<\/strong> Egipto refiere al Dios Osiris, Grecia instaur\u00f3 el culto a Dionisios y las fiestas dionisiacas le rend\u00edan tributo por cinco d\u00edas, con bullicio y alegr\u00eda colectiva. Posteriormente los romanos le dieron el nombre de Baco y las festividades en su honor recibieron el nombre de Bacanales.<\/p>\n<p>Durante la vig\u00e9sima dinast\u00eda en Egipto, con Rams\u00e9s II, se acostumbraba que <strong>el primer d\u00eda de la cosecha tuvieran lugar alegres fiestas como testimonio de gratitud a Osiris por la fertilidad de la tierra.<\/strong> Al paso de los siglos, se ha mantenido vigente esta milenaria costumbre.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-15275 size-full\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.com\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/vinedochabot.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"800\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>El calentamiento global<\/strong><\/h4>\n<p>En M\u00e9xico, celebramos estas fiestas, como remembranza de las originales;<strong> en cada bodega de cada zona vitivin\u00edcola del pa\u00eds, se realiza de manera particular, pero con un mismo sentido, divertirse, agradecer, celebrar, compartir<\/strong> y hoy, reunirnos para alzar nuestras copas y brindar.<\/p>\n<p>Sin embargo, me encantar\u00eda hacer \u00e9nfasis para invitarnos a tomar conciencia de las consecuencias ya visibles ante el cambio clim\u00e1tico que afecta los ciclos vegetales y animales; el vino, no queda al margen. <strong>El calentamiento global obliga a las especies a adaptarse a los nuevos escenarios actuando as\u00ed, como bioindicadores.<\/strong> Los climat\u00f3logos prestan cada vez mayor atenci\u00f3n a estos cambios en la distribuci\u00f3n y la biolog\u00eda de las especies, siendo la vid una de las que est\u00e1 reaccionando de manera m\u00e1s clara.<\/p>\n<p><strong>Si la vendimia se adelanta, se produce una grave alteraci\u00f3n del cultivo que puede incidir en la calidad del vino.<\/strong> Mientras aumenta el contenido en az\u00facar de la uva (lo que provocar\u00e1 un mayor grado alcoh\u00f3lico del vino) y se aceleran los cambios en el pH (lo que afectar\u00e1 a su acidez), las pieles y las semillas del grano maduran de manera m\u00e1s lenta, por lo que el tiempo de recolecci\u00f3n tiende a llegar cada vez con menos margen de maduraci\u00f3n de los racimos.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-947 size-full\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Vinedos.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Vinedos.jpg 1024w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Vinedos-600x450.jpg 600w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Vinedos-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Volverse sustentable<\/strong><\/h4>\n<p>El problema es que si, tal y como recogen los modelos clim\u00e1ticos elaborados por los expertos, el avance del calentamiento global va a m\u00e1s, <strong>este desarrollo desigual se agravar\u00e1 hasta tal punto que puede imposibilitar la elaboraci\u00f3n de vinos de calidad.<\/strong> Si el verano es excesivamente c\u00e1lido y no baja la temperatura en las noches, los vinos son m\u00e1s cortos arom\u00e1ticamente. De ah\u00ed que cada vez se hagan m\u00e1s vendimias nocturnas y se busquen zonas vitivin\u00edcolas con mayor altitud tratando de contar con climas m\u00e1s frescos.<\/p>\n<p><strong>Urge continuar con los programas de sustentabilidad en cada bodega, en cada estado, en nuestro pa\u00eds, que permitan revertir el efecto<\/strong> y continuar siendo respetuosos de la naturaleza, para qu\u00e9, llegada la fecha de la cosecha, podamos continuar festejando las Fiestas de la Vendimia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este 2022, despu\u00e9s de dos a\u00f1os de no contar las fiestas de la vendimia, regresamos para agradecer las uvas de calidad que nos permitan elaborar vinos. La uva, considerada en la antig\u00fcedad como un aut\u00e9ntico don de dioses para otorgar a los hombres placer y deleite, ha sido objeto de las mitolog\u00edas de diversas culturas: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":51442,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[634],"tags":[4372,1512,4373,2621,780,975],"class_list":["post-42378","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-circulacion","tag-calentamiento-global","tag-pilar-mere","tag-tiempo-de-vendimia","tag-vendimias","tag-vino","tag-vino-mexicano"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42378","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42378"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42378\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/51442"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42378"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42378"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42378"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}