{"id":40120,"date":"2022-01-28T12:12:38","date_gmt":"2022-01-28T18:12:38","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaelconocedor.com\/?p=40120"},"modified":"2022-01-28T12:12:38","modified_gmt":"2022-01-28T18:12:38","slug":"juntos-de-nuevo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaelconocedor.net\/index.php\/2022\/01\/28\/juntos-de-nuevo\/","title":{"rendered":"Juntos de nuevo"},"content":{"rendered":"<h4><strong>Cada ciclo tiene un inicio y un fin. Es un constante girar, caminar, incluso retroceder para tomar un respiro o para recomponer el camino. Pero al final del ciclo -que ser\u00e1 el inicio de lo nuevo-, es bueno y necesario reflexionar.<\/strong><\/h4>\n<p><strong>Cuando la pandemia lleg\u00f3, nos sorprendi\u00f3. Nos dej\u00f3 perplejos, sin saber qu\u00e9 hacer o qu\u00e9 esperar.<\/strong> Tuvimos que hacer una gran pausa con la incertidumbre de no saber cu\u00e1nto pod\u00eda durar y de qu\u00e9 manera nos afectar\u00eda. Nos hizo detenernos en lo f\u00edsico y en lo emocional, en lo social y en lo econ\u00f3mico, pero principalmente, nos ha impedido hacer muchas de las cosas que amamos.<\/p>\n<p>No obstante, nos ha ense\u00f1ado a valorar al abrazo que envuelve, que protege, reinicia y, sobre todo, da calor y esperanza. As\u00ed como el valor de estar juntos, de pertenecernos, de sabernos unidos cuidando unos de otros. <strong>Hemos aprendido la importancia del aqu\u00ed y del ahora, de la vulnerabilidad humana y de la riqueza de la resiliencia.<\/strong> \u00a1Duro ha sido comprender que la vida se celebra d\u00eda a d\u00eda, con trabajo, empat\u00eda, solidaridad y amor! Sin embargo, el final de un ciclo siempre ser\u00e1 el inicio de otro, porque crisis significa oportunidad.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-40123 size-full\" src=\"https:\/\/revistaelconocedor.com\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/juntos-de-nuevo-3.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"667\" srcset=\"https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/juntos-de-nuevo-3.jpg 1000w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/juntos-de-nuevo-3-600x400.jpg 600w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/juntos-de-nuevo-3-768x512.jpg 768w, https:\/\/revistaelconocedor.net\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/juntos-de-nuevo-3-150x100.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Comunicarnos a pesar de la distancia\u00a0<\/strong><\/h4>\n<p>Hemos aprendido a comunicarnos de diferente manera gracias a las redes sociales y a la tecnolog\u00eda. Durante el encierro obligado para cuidarnos mutuamente, <strong>creamos grupos de trabajo que despu\u00e9s se convirtieron en espacios de uni\u00f3n, de pertenencia, de complicidad, de entretenimiento, de aprendizaje.<\/strong> En mi caso, este periodo ha sido un tiempo delicioso para compartir, disfrutar y viajar a trav\u00e9s del vino y de la gastronom\u00eda, conociendo diversos lugares, regiones vin\u00edcolas, uvas, costumbres, cocinas y m\u00e1s que nada, nuevos amigos.<\/p>\n<p><strong>Una cita cotidiana me ha ense\u00f1ado que, en materia de brindis y catas, no todo estaba escrito<\/strong> y que la distancia tampoco ha sido un obst\u00e1culo para convivir y levantar la copa para celebrar la vida, al tiempo de agradecer la oportunidad de aprender y de estar nuevamente unidos y cercanos.<\/p>\n<p>Esta columna entonces, <strong>representa mi agradecimiento por permitirme entrar a su casa<\/strong> con cada edici\u00f3n de El Conocedor y compartir con ustedes.<\/p>\n<p><strong>Gracias mil por seguir juntos, con mis mejores deseos en esta Navidad y un maravilloso 2022.<\/strong><br \/><strong>\u00a1Salud!<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada ciclo tiene un inicio y un fin. 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