Virtus Albillo Mayor Gran Reserva 2020 alcanzó 97 puntos y Medalla Platino en los Decanter World Wine Awards 2026, consolidando la apuesta de Bodegas Virtus por los grandes blancos de guarda de Ribera del Duero.
Por: Arturo Velázquez.
En Ribera del Duero, una región históricamente asociada con grandes vinos tintos, Bodegas Virtus ha encontrado en la variedad Albillo Mayor una forma diferente de interpretar su territorio.
La historia de esta bodega familiar comenzó en 1986 de la mano de Paloma Escribano, pionera entre las mujeres viticultoras de la región. Actualmente, el proyecto está dirigido por su hijo Íñigo López de la Osa Escribano y Francesca Franco, quienes han continuado desarrollando una filosofía marcada por la selección de viñedos, las producciones limitadas y los largos periodos de crianza.
El vínculo familiar con el mundo ecuestre también forma parte de la identidad de Virtus. Los caballos, presentes en su historia desde generaciones anteriores, encontraron incluso un lugar en la imagen de sus vinos y en sus reconocibles etiquetas.

Albillo Mayor, un blanco pensado para el tiempo
La gran noticia para la bodega llegó en los Decanter World Wine Awards 2026, donde Virtus Albillo Mayor Gran Reserva 2020 recibió 97 puntos y Medalla Platino, posicionándose entre las expresiones blancas más destacadas de Ribera del Duero.
El reconocimiento confirma una apuesta poco convencional: elaborar un Gran Reserva blanco con capacidad de evolución y guarda.
La producción 2020 estuvo limitada a únicamente 1,250 botellas, elaboradas con Albillo Mayor procedente de viñas viejas situadas a más de 900 metros de altitud, en los territorios de Hontoria y Villálvaro.
Antes de la vinificación, las uvas atraviesan un proceso de triple selección. Posteriormente, las diferentes parcelas son trabajadas por separado y la fermentación se realiza en barricas de roble francés utilizando levaduras autóctonas.
Parte del vino permanece además durante siete meses en contacto con sus pieles dentro de ánforas elaboradas con cocciopesto, un material de tradición romana compuesto por cal y fragmentos de terracota. Después continúa su evolución sobre lías en barricas francesas de 300 y 600 litros durante más de dos años.
El resultado es un blanco complejo y profundo, donde aparecen notas de frutos secos, matices cítricos, textura cremosa, tensión mineral y una acidez capaz de sostener una larga evolución.

Una Ribera del Duero diferente
Más allá del reconocimiento internacional, Virtus Albillo Mayor revela otra cara de Ribera del Duero: la de sus variedades blancas, sus viñedos de altura y el potencial de una uva histórica cuando se trabaja con precisión y paciencia.
Quienes visiten la región también pueden conocer el proyecto directamente en Bodegas Virtus, en Valladolid. La propiedad ofrece experiencias privadas que recorren los viñedos, la bodega y la sala de barricas antes de finalizar con una degustación.
Entre ellas se encuentra Virtus en Blanco, una experiencia especialmente dedicada al proyecto de blancos de guarda y que permite descubrir distintas interpretaciones de Albillo Mayor.
Una propuesta que demuestra que Ribera del Duero todavía tiene territorios, variedades y estilos por explorar.
No Comment! Be the first one.